09 agosto, 2009

Respuesta de Abbey.

Querido Michael:
Aunque no me entregaras la carta en mano como me dijiste, sé que fuiste tú. ¿Quieres saber por qué?
Primero están tus g torcidas, y luego esos números tan bonitos que haces. Tú eres con el único con el que he visto películas abrazada, y eres el único que me ha visto despertar. Esos son pequeños detalles que me permiten descubrirte.
Aún no me hago a la idea de que pronto vas a irte. Voy a echar de menos verte cada día, que me hagas enfadar, que me despeines la sonrisa.
Si me dieran a elegir un perfume para toda la vida, estoy segura de que elegiria el tuyo. Podría pasarme mil horas oliéndome las manos porque huelen a ti, y no me importaría tener ese perfume en toda mi ropa, en las toallas, en los muñecos, en las sábanas.. Sería como si nunca te hubieras ido, como si me pertenecieras a mí, para siempre.
Cada día que pasa, me doy cuenta de que tú eres ese chico echo para mí. Tú haces que me sienta un poco menos sola, y cuando rozas tus labios con los míos el mundo entero se para y nada tiene sentido.
Con esta carta también pretendo pedirte perdón por lo ocurrido hace unas horas. Sé que te dije una cosa e hice todo lo contrario, sé que podría haber acabado mal, sé que te has preocupado. Supongo que tanta dosis de soledad no es buena, y no soporto tener que dejarte ir. A cada sorbo tu imagen aparecía en mi retina y te sentía un poco menos lejos.
Sé que no me he dado cuenta del daño que he causado hasta que has venido corriendo para cobijarme entre tus brazos y me has susurrado Ya estoy aquí, tranquila. Entonces me he dado cuenta de lo egoísta que he sido. Me has abrazado, has dejado que llorara en tu hombro, me has calentado los pies, me has acariciado, me has secado las lágrimas.. y lo que tendrías que haber echo era pasar de mí y no hablarme por haberte fallado.
Te agradezco tanto todo lo que haces por mí.. Sé que cuando leas esto me vas a decir que me meta las gracias por dónde me quepan, pero es la verdad. El más mínimo detalle ya es especial para mí, y saber que te importo tanto es algo que hace que me estremezca de tal forma que ya no necesite nada más. Lo haces todo por verme sonreír, por verme bien, y tus brazos encajan tan bien en mi cintura...
Cuando todo empezó tenía miedo de perder la cabeza y enamorarme. Ahora ya no tengo miedo, porqué sé que mañana tú seguirás aquí conmigo. Si tú estás a mi lado no tengo frío, ni hambre, ni miedo.. todo se desvanece.
Esta noche no voy a verte porque me has dicho que tengo que descansar, pero antes de meterme en la cama voy a ir a dejar esta carta en tu buzón y luego voy a imaginarte a mi lado, y voy a pasarme horas y horas recorriéndote la cara con los dedos, suavemente, cómo te hacía tu madre cuando eras pequeño. ¿Te acuerdas?
Si tú me echas de menos sólo tienes que imaginar que estoy justo a tu lado, mirándote fijamente. Y luego imagina que este puto mundo se ha parado y nos ha congelado, justo en el momento en el que nuestros latidos se han entrecruzado.

El amor no es amor si en el fondo no duele.
¿Sabes? Últimamente me duele un poco el corazón.
Tengo ganas de ti.


Siempre tuya,
Abbey.

1 comentario:

  1. Hola! Tu blog me encanta, escribes genial!
    un besito (:

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