20 septiembre, 2009

Aún quedan cartas de Abbey.

Mi querido Michael:
Me prometí a mi misma que no volvería a enviarte ninguna carta desde que me mandaste tu adiós, pero es imposible. Ya sabes que no puedo quedarme callada.
Hoy te he visto. Al cruzar la esquina, cuando mis ojos se han encontrado con los tuyos, me he sentido vulnerable, débil y completamente desnuda ante ti. Pero las cosas han cambiado. No has sonreído, y tus ojos eran opacos. Un verde opaco horrible. No sabes lo que me gustaban tus ojos cuando brillaban...
Te echo de menos, joder. Te echo de menos y tú no lo sabes. No te imaginas lo duro que ha sido para mí darte dos besos. Aún muero si me tocas. Cuando nuestras pieles se han rozado y he sentido tus labios junto a mí mejilla, tan cerca de mi cuello, y luego tan cerca de mis labios, ha sido como si todo hubiera vuelto a empezar. O como si nada se hubiese ido. Pero no ha sido así. Cuando me he separado de ti y te he mirado, tus ojos seguían sin vida. No había destellos.. Todo ha venido a mi mente justo en ese instante. Cada beso, cada palabra, cada promesa, cada te quiero, todas las caricias por mi espalda. Los recuerdos se me han agolpado a borbotones en la garganta y no he podido pronunciar palabra. Ni un triste hola. Nada.
Pensarás que soy tonta. Sí, quizás lo soy, pero es que aún te quiero. Sí, sí. Te quiero, y no me avergüenza decírtelo.
¿Sabes qué me gustaría? Ir allí, ahora mismo, a tu casa, y rebentarte la boca con un beso. Besarte y que me acariciaras, que me deslumbraras con el brillo de tus ojos y me dijeras: te he echado de menos, nunca más voy a marcharme.
Qué ilusa soy, ¿verdad? En fin, puede que cuando veas mi nombre en esta carta la rompas sin siquiera leerla, o también puede ser que la leas y te des cuenta de lo mucho que te necesito. Hagas lo que hagas, una cosa tengo clara. Ya no habrá más cartas para mí.
Volveré a escribirte algún día, cuando las fuerzas me fallen o cuando los sentimientos me salgan a borbotones por los labios (esos que tanto te extrañan. Ya ves, me remito a tu ausencia).
Te ama eternamente...
Abbey.

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